Planeó durante semanas el femicidio de su ex, la asesinó y se filmó junto al cuerpo: lo condenaron a cadena perpetua


Yurii Muzyka tiene 34 años y pasará al menos los próximos 30 en la cárcel. Un tribunal londinense lo encontró culpable de asesinar a Halyna Hoisan, de 29 años, la noche del 27 de agosto de 2025 en su departamento en el barrio de Greenwich. La condena cerró una investigación policial que expuso, con precisión perturbadora, cómo un hombre planificó el crimen con semanas de anticipación.
Halyna había terminado la relación y en abril de 2025 se mudó del hogar que compartía con Muzyka en Kingston. Esa decisión desató una escalada de acoso: él apareció en su nueva casa, le robó el teléfono, llamó a la madre de ella con amenazas y colocó un rastreador en el triciclo de la hija de ambos, una nena de cuatro años, para monitorear los movimientos de Halyna, según detalló la Policía Metropolitana de Londres en un comunicado.
El 20 de agosto, una semana antes del crimen, Halyna obtuvo una orden de alejamiento contra Muzyka. La copia de ese documento fue encontrada sobre la mesa de la cocina de él, junto a la caja del cuchillo que compró esa tarde por 34,99 libras esterlinas.
El análisis del celular de Muzyka reveló una preparación metódica y calculada. En el período previo al crimen, su teléfono contenía diez imágenes de programas espía, 44 de máscaras, 186 de anatomía humana —específicamente del corazón y el tórax— y 261 de cuchillos. La ubicación de las seis puñaladas que le propinó a Halyna fue consistente con esa investigación: estaban dirigidas a las zonas con mayor capacidad de daño.
La tarde del crimen, Muzyka grabó un video para su madre en el que se quejaba de que Halyna salía con otros hombres. Las cámaras de seguridad captaron que salió de su casa casi en el mismo momento en que la cita de Halyna llegó al departamento de ella. Para los investigadores, esa coincidencia de tiempos, sumada a los videos grabados, indicó que Muzyka sabía de la presencia del otro hombre y actuó en consecuencia.
Muzyka pateó la puerta del departamento en la calle Tyler Street armado con un cuchillo y un cincel. Apuñaló a Halyna seis veces. Ella murió en el lugar. La hija de ambos estaba dormida en la habitación de al lado. Después del ataque, Muzyka se apuñaló a sí mismo y fue trasladado al hospital, donde fue arrestado. Al ser interrogado, no asumió responsabilidad alguna: culpó a Halyna por haber seguido con su vida.
Antes de ser detenido, grabó un video junto al cuerpo de Halyna mientras ella agonizaba en el piso y le envió otro mensaje con un video a su madre.
“El asesinato de Halyna fue un acto de crueldad atroz. Muzyka le arrebató a una hija su madre devota y a unos padres su hija amada”, afirmó el detective jefe Mark Franklin, que lideró la investigación.
El 22 de mayo, un jurado lo declaró culpable de homicidio y de portación de arma ofensiva. El 29 de mayo fue condenado a cadena perpetua con un mínimo de 30 años de cumplimiento efectivo.
La familia de Halyna agradeció el trabajo de la Policía Metropolitana y del Servicio de Fiscalía de la Corona. “Halyna era una hija, madre y amiga profundamente querida, cuya vida fue arrebatada en un acto de violencia cruel e insensato”, dijeron en un comunicado, y pidieron privacidad para atravesar el duelo.
Fuente: www.clarin.com



